En  The Capsule Company te proponemos que si tienes la responsabilidad de diseñar y llevar a cabo planes de formación en tu organización analices los siguientes aspectos a los que te puede ayudar el rapidLearning:

 

  1. ¿Cuándo tus compañeros tienden a consultar informaciones o necesitarán para aplicar lo aprendido en un proceso de formación?
    Imagina un plan de formación para implantar un sistema de gestión del desempeño. Parece óptimo hacer llegar cápsulas de formación en hitos concretos del proceso como antes del periodo de entrevistas o cuando se arrancan los planes de acción con los colaboradores.
  2. ¿Cómo realizar la recogida de necesidades de formación?
    Los informes de seguimiento de las cápsulas formativas te ofrecen información en tiempo real sobre la participación, los ejercicios mejor o peor respondidos y por lo tanto con mayor grado de comprensión, o recoger sondeos sobre las materias mejor valoradas.
  3. ¿Cuánto tiempo pasa desde la manifestación de la necesidad hasta que el cliente interno recibe la formación?
    Si las áreas de formación desean fidelizar a su cliente interno, éste es un indicador crítico para demostrar el valor hacia el negocio y los distintos departamentos. El rapidLearning se caracteriza por acortar los tiempos de diseño, desarrollo y evaluación de la formación.
  4. ¿Cómo de práctica es la formación que realizáis?
    Las cápsulas de formación deben transmitir microcompetencias o destrezas orientadas a resolver situaciones del día a día en las organizaciones. Ello se consigue con una estructura clara y visual, objetivos claros y un feedback útil y rápido.
  5. ¿Estás consiguiendo medir  el aprendizaje o el impacto de la formación?
    Tratar de medir el impacto de la formación cuando sea posible es la mejor manera de progresar, de ofrecer a los clientes internos un mejor servicio. El rapidLearning permite valorar la acogida y utilidad de los contenidos para los destinatarios a través de su participación, el grado de acierto en las respuestas o la rapidez para contestar.

Además de encajar con los tiempos que vivimos, el rapidLearning se compagina fácilmente con otras metodologías de formación habituales en las empresas.

Por una parte aporta un modelo formativo apropiado para hacer realidad el mobile Learning o formación a través de los móviles. También se integra fácilmente con la formación presencial, a través de cápsulas o prework como “calentamiento” de las sesiones presenciales y “recordatorio” de las mismas para favorecer la aplicabilidad. Y, por último, es apropiado para gamificar por su característica de estar distribuido en “pequeñas dosis”, en similitud con las “partidas” en los videojuegos.

 

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