byod01Los formadores nos hemos dado cuenta de que no podemos poner diques al mar. Durante años hemos tratado de evitar que los asistentes no se distrajeran con su móvil  durante las sesiones.

Ha llegado el momento de olvidarnos de la guerra a los móviles en clase, más bien aprovechemos sus posibilidades para que la clase sea más práctica y entretenida con recursos didácticos como:

 

  • – Sistemas de votación sobre la marcha cuyos resultados podemos analizar en el aula
  • Mejor argumentación en la respuesta a los ejercicios por la documentación a la que tenemos acceso desde los dispositivos
  • – Acceso remoto de otras personas a las sesiones, tales como otros ponentes o participantes
  • – Enriquecimiento de la materia que estamos trabajando con nuevas aportaciones basadas en sitios de Internet
  • – Aprovechar y compartir los recursos y las herramientas que nos proporciona Internet, así como las aplicaciones ofimáticas
  • – La sesión dejará un rastro en el equipo del participantes que podrá ser fácilmente consultado después, mejorando la aplicación de la formación al puesto de trabajo
  • – Nuestra experiencia con The Capsule Company nos ha permitido hacer realidad el seguimiento de la formación y convertir las sesiones en talleres más participativos.

En primer lugar, una evaluación previa o una encuesta nos permite conocer el nivel de conocimientos de los participantes sobre la materia, o sus impresiones personales sobre ciertos aspectos actitudinales que influyen, por ejemplo, en la predisposición de los participantes para negociar o su estilo de dirección de personas. El trabajo previo a través de estas actividades descarga de teoría las sesiones y permite centrarnos en los aspectos más prácticos y aplicables bajo metodología taller.

Los resultados de esas actividades previas pueden ser analizados durante la sesión y extraer conclusiones sobre cómo mejorar o cuál es el punto de partida de dominio de la materia por parte de los participantes.

Durante las sesiones, actividades similares pueden emplearse para contrastar las distintas opiniones sobre una misma cuestión dentro del aula o llevar a cabo cuestionarios de conocimiento. Este tipo de actividades permiten además hacer emerger los puntos de vista de los participantes más introvertidos.

Después de las sesiones, las cápsulas formativas accesibles desde los dispositivos móviles permiten llevar a cabo el seguimiento de la formación, detectar lagunas formativas y estimar el grado de aplicación de las sesiones realizadas.

Pero recuerda, si vamos a enriquecer nuestras sesiones de esta manera, el diseño de la sesión debe estar mejor preparada que nunca para mantener el hilo conductual y enfocar a la audiencia a los objetivos de aprendizaje. ¿Tus formadores serán capaces?

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